jueves, 24 de enero de 2008

MARKETING SOCIAL

Contrario a las premisas existentes donde el capitalismo salvaje consume cualquier espíritu o deseo altruista, la responsabilidad social corporativa en la cual se preocupan las empresas por el bienestar de la sociedad y de sus comunidades, comienza a ganar terreno en nuestra actualidad.
Este concepto sumado al evidente desempeño superior de las compañías socialmente responsables, al comprometerse con los problemas cercanos a su entorno convirtiéndolos en oportunidades de negocio, para ver MEJOR invertidos sus impuestos con un sello social y positivo o sin carácter lucrativo, para resarcir el daño ocasionado por la operación o los inevitables accidentes, es un modelo que adquiere relevancia en el contexto público para beneficio corporativo.
Hay responsabilidades económicas, legales, éticas y filantrópicas que sumadas al desempeño económico de la empresa, se convierten en una estructura o modelo organizacional. Hay pruebas evidentes que los resultados se reflejan directamente en lo económico, pero más allá de tal disfraz, la compañía mejora sus relaciones con la comunidad y recibe efectos positivos de sus directos beneficiarios.
Responsabilidades económicas: las utilidades son la base sobre la cual descansan las demás responsabilidades. Mantener el equilibrio de la utilidad evita distraer la vista de los socios en las utilidades, permitiendo un accionar social positivo.
Responsabilidad legal es jugar con las reglas correctas, acatando los temas tributarios, laborales, ambientales y de bienestar para con la nación y sus propios funcionarios.
Responsabilidad ética es evitar hacer daño siendo justos, imparciales, equitativos y sinceros. Es tener claros los principios morales que enmarcan cada una de las decisiones y actividades.
Responsabilidad filantrópica es contribuir con recursos al mejoramiento de la calidad de vida, al desarrollo de una comunidad, a un compromiso ciudadano corporativo. Es entregar en ocasiones mucho más que recursos para invertir en la gente.
Algunos casos Colombianos.

Cementos Río Claro en Antioquia tardó más de 2 años en darse cuenta de los graves problemas que tenía con su comunidad y los cuales solo advertía eran por causa de los ataques guerrilleros a las torres de energía y la grave situación de orden público.
Cerró su planta un mes después de haber iniciado labores y los costos fueron exagerados. Pero esta decisión agravó más la situación puesto que la empresa era la fuente de empleo para el municipio de San Luis y Puerto Triunfo. Al agravarse la situación, la comunidad dialogó con la guerrilla y los hizo entender la importancia de las fuentes de empleo para la zona. La empresa al ver la iniciativa de la comunidad también se motivó y creó una Fundación con el propósito de mejorar las viviendas de la región y fortalecer la educación. “Esta experiencia nos enseñó que no es posible desconocer el lugar y la gente que nos rodea. Las empresas forman parte de la comunidad y deben aportar su conocimiento y experiencia”. Shirley Reyes Coord. De Gestión Social Argos. http://www.cementosargos.com.co/; http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/189155/03/07/RSC-Cementos-Argos-apuesta-por-politicas-de-responsabilidad-social-en-su-compromiso-por-el-desarrollo-sostenible.html

Holcim Colombia tiene en su filosofía social el crecimiento económico de la mano del balance ambiental. “Así como nuestro objetivo es desarrollar negocios productivos, es también muy importante mejorar la calidad de vida de los trabajadores, sus familias, maximizando la utilidad de los recursos y minimizando las emisiones y los residuos. Esta es la única forma de garantizar la sostenibilidad de nuestro negocio”. Moisés Pérez Director Ejecutivo de Holcim Colombia. Para esto la empresa ha puesto en práctica modelos y métodos de control de ruido, emisiones de partículas de aire y reutilización de aguas. Por medio de su fundación realiza proyectos para enseñar la conservación del medio ambiente, generación de ingresos, construcción y mejoramiento de viviendas y apoyo a la gestión local.

En conclusión, si una empresa logra construir una imagen positiva de su marca y gana la confianza y la cooperación de sus clientes, empleados y accionistas, puede aumentar el mercado de sus productos.

Bibliografías:

Marketing: Lamb, Hair, Mc Daniel, 8ª edición, cap. 3.
Revista Dinero, Marzo de 2007, Publicaciones Dinero Ltda.
RAFABUCARO